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miércoles, 21 de junio de 2017

Ruta Solidaria 2017 Escuela para Todos

Hoy hemos Recibido a Marco un Voluntario que ara 2000 km para conseguir su reto y poder llegar asta el sur de Marruecos con el fin de recaudar fondos para que mejore la educacion en este Pais ,Al sur de Marruecos. hemos colaborado en su recibimiento el aAyuntamiento de San Pedro del Pinatar y la Federacion de Asociaciones Gitanas Faga en la Region de Murcia
entidad Organizadora www.kreskantekune.org

miércoles, 19 de abril de 2017

En España viven 750.000 gitanos, el 40% en Andalucía.

En España viven 750.000 gitanos, el 40% en Andalucía. Y en contra de lo que muestran los ‘realities’, cada vez más son abogados, químicos, ingenieros, maestros, enfermeros, informáticos… Derribando tópicos. Por Carlos Manuel Sánchez

http://www.xlsemanal.com/actualidad/20160821/gitanos-sobradamente-preparados.html


Mi abuelo tenía un galgo y salía a cazar con él. Era la única manera de que su familia comiera carne. Vivían en cuevas. Mi madre nació en un camino, ‘como las cabras’, contaba mi abuela. También decía que había tenido nueve hijos y no había ‘desgraciado’ a ninguno».
Antonio Campos, actor teatral, está orgulloso de sus ancestros. «Eran gitanos canasteros, salieron adelante haciendo cestas de mimbre. Tenían una cultura de su entorno impresionante y casi no necesitaban dinero para sobrevivir. Se apañaban con lo que encontraban, como indios arapahoes. Con inventiva y capacidad de adaptación, y conociendo muy bien las posibilidades del lugar. En cierto modo, pienso que no hay tanta diferencia entre aquellas cuevas y el garaje de Bill Gates».
La historia de las tres últimas generaciones de la familia Campos dibuja una radiografía muy precisa de cómo ha evolucionado el pueblo gitano en España. Desde la marginalidad a la normalidad. Es una hoja de ruta del camino recorrido, que no ha sido poco. Y también de lo que queda por recorrer. «A nosotros no nos ha faltado nada. Somos hijos de las escuelas públicas y los hospitales públicos. Quizá hemos vivido una excepción histórica. Ojalá eso no se esté acabando. Sería una pena muy grande para los que vienen detrás. Cuando monto una obra en un instituto, siempre se lo digo a los chavales. no os dais cuenta de que sois unos privilegiados. Gente de vuestra edad está en la guerra, en las fronteras… Y vosotros os estáis cultivando. Aprovechad la oportunidad».

El índice de desempleo entre los gitanos es muy superior al del resto de la población: alcanza el 37,5% por ciento

El último informe Foessa calcula en unas 750.000 personas la población gitana que vive en España. Una población, además, muy joven, con una media de edad inferior a los 16 años. Y una tasa de natalidad más alta que la del conjunto de la población, aunque la diferencia se está reduciendo. El 40 por ciento reside en Andalucía. Otras comunidades con fuerte implantación son Cataluña, Valencia, Madrid, Castilla-La Mancha y Murcia. También han llegado romaníes de Bulgaria y Rumanía, sobre todo desde 2002, cuando se eliminó el visado, y 2007, cuando estos países se adhirieron a la Unión Europea. Están menos integrados que los españoles.

Los nuevos retos

La primera piedra de toque es la educación. «Hace 30 años podía ser difícil que los niños gitanos fuesen a la escuela», explican desde la Fundación Secretariado Gitano (FSG). «Hoy, casi la totalidad están escolarizados. Y cada vez más jóvenes continúan estudiando, y ahora son abogados, maestros, ingenieros, informáticos, médicos, enfermeros… Pero existen todavía graves problemas, como las altísimas tasas de abandono escolar en la educación secundaria. Solo uno de cada cinco alumnos gitanos termina la ESO. «Mi hermana es la primera mujer de la familia que tiene una carrera. Ha terminado Educación Infantil y está opositando. Mis primos, sin embargo, se dedican a la venta ambulante y a coger ajos, caracoles…», cuenta Antonio Campos.
El índice de desempleo entre las personas de etnia gitana (37,5 por ciento) es muy superior al del resto de la población (22,7), y se ha multiplicado por tres desde que empezó la crisis. Además, el porcentaje de estas personas que viven en hogares con un sustentador principal en paro de larga duración se ha multiplicado por seis, pasando del 5 por ciento en 2007 al 30 en 2013. Por otra parte, las estrictas normativas que regulan las actividades económicas consideradas como tradicionales por la población gitana la venta ambulante, la recogida de chatarra y cartones, o el temporerismo merman notablemente sus ingresos económicos.

El 88 por ciento de las personas gitanas reside en una vivienda normal. Solo el 4 por ciento lo hace en chabolas

Pero conviene matizar, en contraposición a un estereotipo muy extendido, que la población gitana tiene una alta tasa de actividad. «Las personas gitanas han trabajado siempre y, aunque por su baja tasa de ocupación en empleos por cuenta ajena (solo el 37 por ciento, en comparación con el 83 de la población asalariada española), esta realidad es poco reconocida», subraya el informe Foessa. La venta ambulante concentra casi el 40 por ciento de esta actividad. El gitano normalmente trabaja por cuenta propia. el 35 por ciento frente al 16 del total de la población ocupada. O colabora con la actividad económica familiar (el 26 por ciento).

Hastío ante los estereotipos

En cuanto a la vivienda, también hay que desmontar tópicos. El 88 por ciento de las personas gitanas residen en una vivienda normalizada; solo el 4 por ciento en chabolas, y otro 8 por ciento en viviendas muy deterioradas. En los años 90, el chabolismo y las infraviviendas eran lo habitual para una de cada tres familias gitanas. No obstante, persisten el problema del alto grado de ocupación de las casas, la precariedad de los equipamientos y el deterioro.
La mayoría de ellos conviven a su vez diariamente con personas no gitanas, y esta interacción es más intensa que en otros países europeos. El Eurobarómetro revela que el 39 por ciento de la población española afirma tener amigos gitanos, frente al 17 por ciento de media en la Unión Europea. Eso no quiere decir que el rechazo social se haya erradicado. Una encuesta del CIS señaló que al 60 por ciento le importaría mucho o bastante tener como vecinos a personas gitanas. Y aunque se dan casos de discriminación, no hay un racismo declarado y abierto, como sucede en algunos países centroeuropeos, como Hungría, donde el partido ultra del Jobbik ha logrado el segundo puesto en las elecciones practicando redadas contra asentamientos gitanos, a quienes acusa de ser culpables de la inseguridad y de copar los servicios sociales.
Por eso, los colectivos gitanos ven «con preocupación, hastío e impotencia» los realities televisivos que se sirven de técnicas engañosamente documentales para pintar con brocha gorda la sociedad gitana en España. «Estas prácticas contribuyen a la solidificación de los estereotipos y los prejuicios hacia cientos de miles de personas corrientes, de carne y hueso, que luchan por salir adelante como las demás», se lamentan. Antonio Campos puntualiza. «Algunos se han dedicado a vender drogas, a vivir por encima de sus posibilidades para tener una pantalla de plasma… Sin embargo, para el pueblo gitano, la felicidad siempre se ha centrado en estar con la familia. Hay una manera de vivir gitana que se hereda genéticamente, comportamientos que nadie enseña. Eres feliz trabajando con tus manos y ganando un dinero, lo justo para vivir. Y reuniéndote con tu familia para asar unas chuletas en la lumbre y cenar bajo el cielo estrellado. Y no necesitas más. No querer abarcar más te da una tranquilidad muy grande».
Juan José Santiago, 22 años: está opositando para guardia civil
«Estoy opositando para la Guardia Civil. ¿Gitano y guardia civil? ¡Por qué no! Tiene que haber de todo. En el cuartel de Albacete ya hay uno. No se puede vivir apartado de la sociedad. Pero es el primer año que oposito y se presentan 44.000 para 1700 plazas; así que me lo tomo como una preparación. Haber terminado el bachillerato me da puntos. Soy el mayor de cuatro hermanos.
Mis padres son ambos gitanos, pero mi padre nos inculcó que había que estudiar, que de la venta ambulante ya no se puede vivir. Nunca he tenido problemas por ser gitano, ni en el colegio ni en el instituto. Mis amigos son todos payos».
Sarai Piqueras, 21 años: estudia enfermería en Cuenca
«Vivo con mis padres. Mi padre no es gitano, mi madre sí. Mi hermano ha terminado Ingeniería. Saqué matrícula de honor en el bachillerato, quería estudiar Medicina, pero me quedé a las puertas porque me bajó la nota en selectividad. Ahora me gusta la enfermería y no quiero cambiarme a pesar de que me convalidan muchas asignaturas. Lo que más me gusta es el quirófano y psiquiatría, donde atiendes a mucha gente joven con drogodependencias. Me implico. Mi padre es pastor evangélico, pero antes que la religión nos enseña valores. Tengo novio, payo. Si nos casamos, será una ceremonia muy sencilla».
Antonio Amador, 36 años: abogado
«Tengo bufete propio con un socio. Estudié Derecho y luego hice un máster en comercio exterior y otro en consumo. En mi familia somos todos gitanos. Un tío mío es ingeniero, otro podólogo… Mi abuela, que murió en noviembre pasado con 92 años, tenía una biblioteca con más de mil libros. Ella no estudió, pero pintaba y leía todos los días hasta que perdió la vista. Fue la primera de la familia que se puso Internet. Y nos inculcó a los nietos el gusto por la lectura y la importancia de labrarse una educación».
Lydia Vargas, 26 años: estudió magisterio
«Trabajo dando clases de apoyo a niños. Estoy muy contenta porque al final todos han aprobado. Tengo dos hermanas. La mayor hizo un grado de administrativo. Jerez es una ciudad donde hay mucha población gitana y, además, muy mezclada. Nunca he tenido problemas de integración. Aunque es verdad que en la facultad se ven menos gitanos. Alguna vez oyes algún comentario, pero es algo muy esporádico. Por eso los realities hacen tanto daño: alimentan los estereotipos. Para mí son vergonzos. No nos representan».
Antonio Campos, 36 años: productor teatral
«Vi a Els Joglars y me pareció tan mágico que dejé los estudios para ser actor de teatro. Empecé
de modelo, pero ganaba más dinero de albañil. A veces desfilaba en Madrid por la noche y, por la mañana temprano, estaba en la obra. Estuve así dos años. Trabajé de chófer en una editorial y eso me dio muchos contactos. Hoy soy productor cultural. Por necesidad. Un actor no puede estar pendiente de que suene el teléfono, así que gestiono mis propios proyectos. Lo haces todo. Y tienes que venderlo. Es un poco como la venta ambulante. Coges la furgoneta y haces bolos. Con 28 años puse en pie mi primera obra y hoy tengo en cartel El Buscón. Soy autodidacta, pero me estoy planteando el acceso a la universidad para mayores de 25. Llevo a mis hijas a exposiciones, a museos, a ver obras… Quiero despertar su inquietud cultural».
Familia Fernández
Los Fernández Pantoja vienen de una estirpe de cantaores que inauguró el abuelo Fernando Fernández Monje, Terremoto. Pero entre sus descendientes hay todo un abanico de profesiones. un químico, un maestro, una auxiliar de enfermería, un estudiante de Derecho, un empleado de una empresa de publicidad…

lunes, 6 de marzo de 2017

ENTREVISTA Helios Fernandez en las Jornadas Decolonialidad y desarrollo ...

La hechicería y las creencias gitanas en Andalucía

Los moriscos fueron uno de los colectivos más perseguidos en nuestro país y también fueron acusados de practicar la magia. En el caso gitano, no se llegó al extremo de la expulsión pero sí a una fuerte represión.


   'La buenaventura', de Caravaggio (1595).


En el artículo La brujería en Jerez y Andalucía vimos algunos de los aspectos que caracterizaron la hechicería en nuestra región, pero esta perspectiva estaría incompleta si no la analizáramos, aunque sea a rasgos generales, desde la óptica de uno de los colectivos más importantes de nuestra zona: el gitano.
Los mismos, desde temprana fecha sufrieron la persecución del poder y muestra de ello es que desde el año 1488, debido a las continuas quejas de los labradores y ganaderos, comienzan a aparecer disposiciones para expulsar a los gitanos de las tierras en las que habitaban. En el año 1499 aparecen los primeros ordenamientos oficiales contra ellos y en el año 1539 se dictan nuevas leyes contra los gitanos, asociados desde este momento a otras gentes de mal vivir. Por si todo esto fuera poco, en el año 1544 comenzó a insistirse en la necesidad de marcar a los ladrones para conocerles y saber si eran o no reincidentes. Algunas de las marcas infamantes eran cortar sus orejas, marcar sus mejillas y se llegó a imponer una marca en el brazo indicando el nombre de la ciudad en donde había recibido el castigo. Como colofón a esta serie de ideas podríamos citar a Sancho de Moncada, catedrático de la Sagrada Escritura de la Universidad de Toledo, que en el año 1619 publicó un discurso en el que justificaba la expulsión de los gitanos por múltiples perversiones tales como irreligiosidad, desprecio por el santo matrimonio, magia, antropofagia, etc., y lo expresaba de esta forma: “¡Qué de doncellas han pervertido con hechicerías y embelecos! ¡Qué de casadas se han apartado de sus maridos!”.
Ese mismo año, el 28 de junio, Felipe III ordenaba que en un plazo de seis meses los gitanos abandonasen sus estados para no regresar jamás bajo pena de muerte, aunque, los que quisiesen permanecer en España, podrían hacerlo bajo la condición de establecerse definitivamente en poblaciones de más de mil vecinos y no volver a hacer uso de sus vestidos ni de su lengua. Afortunadamente, la expulsión no se llevó a cabo.
Felipe V, ya en 1745, promulgó una ley que obligaba a los gitanos a reintegrarse en un plazo de quince días en los lugares asignados de ubicación, los que no lo hicieran serían declarados enemigos públicos y, como culminación a esta política, en el año 1749 comenzó una gran redada contra los gitanos, que supuso el encarcelamiento de 5.500 de ellos en Andalucía. Posteriormente, el monarca Carlos III mantendría esta política al principio de su reinado, pero a lo largo de su gobierno se inclinó por ofrecer un trato más amable hacia los gitanos, en un intento por integrarlos en la sociedad española.
Los gitanos, hasta este momento, fueron acusados de toda serie de delitos que contribuyeron a su diferenciación como grupo y, como mero ejemplo, podemos citar a Juan de Quiñones, que en 1631 decía, en su discurso contra los gitanos, que “son también encantadores, adivinos, magos y chirománticos, que dicen por las rayas de las manos lo futuro, que ellos llaman la buenaventura (y yo mala para quien la dizen, pues o le engañan o le roban)”.
Entre los múltiples tópicos imputados a este pueblo, uno de los más repetidos fue el de su innata afición a la magia, particularmente entre sus mujeres, lo cual, en la mentalidad de la época, suponía una estrecha relación con el demonio. Aun con esto, es cierto que la etnia gitana mantuvo a lo largo de su historia unos rasgos y una filosofía de vida diferentes a los del resto de la sociedad española, pero, podríamos decir, su afición a la magia no era mayor que la de otras comunidades de la España de su tiempo. No obstante, según Rafael Martín Soto, también es cierto que ningún otro pueblo sacó, antes ni después, tanto partido a un prejuicio social, convirtiéndolo en un lucrativo medio de subsistencia. Siendo una de las formas más conocidas el “bahi” o buenaventura, es decir, la lectura de las líneas de las manos para ver el futuro.
Leer la buenaventura en plena calle era un medio de subsistencia para aliviar la paupérrima situación familiar, ya que esta actividad era un complemento al trabajo ordinario de las mujeres gitanas, dedicadas principalmente a vender ropa u otros artículos de poco valor por las calles de pueblos y ciudades.

Vendiendo limones', de Joaquín Sorolla.

Otra de las creencias más extendidas y asociadas a los gitanos, aunque no exclusiva de este pueblo, era la que confería propiedades mágicas a la piedra imán, conocida en su lengua como bar lachí. Este mineral —magnetita—, en su estado virgen, era considerado uno de los amuletos más preciados ya que se le atribuían poderes milagrosos; no sólo libraba a su portador de los peligros de la muerte o accidente provocado por hierro, acero, agua o fuego, sino que además les hacía invisibles ante sus enemigos. También se creía que era capaz de encender la pasión entre personas de sexo contrario.
George Borrow (1803-1881), en su obra Los Zincali (los gitanos de España), menciona que uno de los métodos más utilizados por los gitanos para enamorar a una persona era que el enamorado que pretendía suscitar en otra persona una pasión ardiente a través de la piedra imán, debía ingerir aguardiente y, al tiempo de acostarse, una pequeña porción de la piedra pulverizada, repitiendo este conjuro:
En el bejí d´Olivete entrisaré,
triu braquia callandria encontrisaré,
En triu bedos los ordeñisaré,
Y triu quiralu callardia nicobé;
Yeque se lo diñelo a la bar lachí.
Para que me nicobele de meripé;
Y´laver se lo diñelo a Padilla romí.
Con saria su suertí;
Y´laver al bengui langó.
Para que m´otorguisarele lo que camelo yo”.
Este conjuro, fue durante un tiempo indescifrable, pero gracias a los trabajos del profesor García Boix se pudo plantear esta traducción:
“En el monte Olivete entraré
Tres cabras negras encontraré,
En tres vasos ordeñaré,
Y tres bellones negros cortaré;
Uno se lo entrego a la piedra imán
Para que me libre de la muerte;
Otro se lo entrego a la Padilla, la gitana
Con toda su familia;
Y otro al diablo Cojuelo,
Para que me otorgue lo que quiero yo.
Esta fórmula, aunque pueda sorprendernos, guarda gran similitud con las utilizadas por las hechiceras castellanas. Gracias a Borrow también llega hasta nosotros el conocimiento de que los gitanos utilizaban una planta que llamaban Raíz del buen Barón, que aludía al demonio, y que, según él, podría ser perejil, aunque la planta varía según la zona en la que hablemos. Esta era utilizada por las hechiceras gitanas para librar a las mujeres de embarazos indeseados.
El Tribunal de la Inquisición de Granada fue el que más condenas realizó contra los gitanos en Andalucía, pero es muy difícil dar cifras exactas. Como apuntamos en nuestro anterior artículo sobre la hechicería, los moriscos fueron uno de los colectivos más perseguidos en nuestro país y también fueron acusados de practicar la magia. En el caso gitano, no se llegó al extremo de la expulsión, aunque, como hemos visto, una de las consecuencias de la represión que sufrieron fue que los gitanos construyeron, durante este período, parte de su identidad en torno a este tópico
Bibliografía
Caro Baroja, Julio. Las Brujas y su mundo. Madrid. Alianza Editorial. 2015.
Martínez Martínez, Manuel. La redada general de gitanos de 1749. La solución definitiva al “problema” gitano. En Andalucía en la historia. 55. 12-15. 2017.
Martín Soto, Rafael. Magia y vida cotidiana. Andalucía, siglos XVI-XVIII. Centro de Estudios Andaluces. Renacimiento. 2008.
Martín Soto, Rafael. Magia e Inquisición en el antiguo Reino de Granada. Málaga. Arguval. 2000. 
http://www.lavozdelsur.es/la-hechiceria-y-las-creencias-gitanas-en-andalucia

miércoles, 1 de marzo de 2017

RESPETO Y CUIDADO DE NUESTROS MAYORES GITANOS




       Cuantas Cosas me trasmite esta Imagen, y al mismo tiempo pienso cuantas cosas están cambiando dentro del Pueblo Gitano, estamos pagando un alto precio si en algún momento tuvimos un avance en nuestras Vidas hoy el precio que pagamos es muchas veces dejar a un lado cosas como son el cuidar y velar por la agustez de nuestros mayores.


        En el Siglo en que vivimos ,involucrados en esta sociedad mayoritaria no nos damos cuenta que lo material no siempre sirve de mucho, hace unos años atrás nos quitábamos el tiempo para hacer otras cosas de la vida rutinaria,incluso dejábamos trabajos ,para cuidar a nuestros mayores como fundamental valor del Pueblo Gitano, y sin embargo ya eso no es para muchos Gitanos uno de sus valores principales como tal, si no que hay otras cosas mas importantes y es mantener un coche mejor, una casa mas grande ,incluso nuestras Vacaciones todo eso es algunas veces mas importante que cuidar y mimar de nuestros mayores.

       Me consta que esto que estoy escribiendo, abra muchos y muchas que les incomode como Gitanos,pero asi lo veo y lo percibo y así lo voy a expresar por que pienso que decir lo que uno piensa es la mejor terapia para mantener limpia el alma, Primos y Primas estamos copiando cosas que no nos interesan y a eso le llaman los Gaches "INTEGRACION" y yo no quiero ser un Gitano integrado si para ser moderno e integrado tengo que dejar las cosas de nuestro sentir y nuestra forma de ser yo no quiero ser un gitano integrado ,nooooooo....por que quiero que sigamos siendo gitanos y cuando según que cosas no las hacemos dejamos de ser un poco menos Gitanos.

      Un Padre y Una Madre tenemos la obligación y el deber de tenerlos en nuesta casa y cuidarlos asta el final de sus Días, tan solo lo entendería si hubiera que llevarlos a una residencia por fuerza mayor o por recomendación extrema de un Medico, pero no me vale cuando algunos me dicen no..es que allí esta mejor atendido,noo me vale si dices eso es señal de que tu no lo atiendes bien o no le dedicas el tiempo que sus cuidados necesita y eso  no esta contemplado como buen hacer en la forma de hacer las cosas dentro de nuestro Pueblo y yo no soy mas gitano que nadie y dios me libre de intentar manifestar dicha intención con este argumento.

    Recapacitemos por favor y cerremos los Ojos y pensemos cuando de pequeños nos enfermábamos y llorábamos a media noche y incluso teniendo menos posibles, jamas nuestros Padres pensaron en llevarnos fuera de ellos por que molestábamos.

    La Misma biblia lo Dice....HONRARAS A TU PADRE Y A TU MADRE.. verdad? y llevarlos a una residencia y ir a visitarlos los Domingos después de Misa,Culto,Mercadillo, o venir del centro comercial..¿ eso es Honrrar a un Padre y a Una Madre?....
     

viernes, 24 de febrero de 2017

GIPSYKINGS PROGRAMA DE LA CUATRO


De nuevo, otro año más, la población gitana del Estado español asiste impotente al terrible espectáculo que la productora televisiva Mediaset pone en marcha a través del docu-reality Los Gipsy Kings, emitido en la cadena Cuatro los domingos en horario de máxima audiencia.
Desde las ONG que formamos parte del Consejo Estatal del Pueblo Gitano no podemos sino reiterar,  con cierto hastío, nuestra repulsa ante este tipo de iniciativas que utilizan de manera frívola y morbosa la ya denostada imagen social de nuestro Pueblo y, especialmente, de las mujeres gitanas. Estas prácticas contribuyen a la solidificación de los estereotipos, prejuicios y peores sentimientos colectivos hacia cientos de miles de personas corrientes, de carne y hueso, que luchan por salir adelante como las demás: las personas gitanas.
Lo hemos repetido en numerosas ocasiones, cuando aparecen emisiones de este tipo, cuya intención no es otra que ofrecer carnaza sensacionalista al público mayoritario sin importar las consecuencias, todo nuestro trabajo de décadas por la superación de los muros levantados por el odio racista, se vuelve inútil.
A pesar de que, ante las quejas efectuadas a raíz de las anteriores emisiones del vergonzoso programa y de los anteriores de similar formato titulados Palabra de Gitano, los directivos de Mediaset se comprometían a escuchar con sinceridad las razones por las cuales consideramos inadmisible su producto, todo ha caído en saco roto. Los beneficios millonarios derivados de la audiencia generada por estos programas dejan en evidencia cualquier atisbo de reflexión ética sobre la responsabilidad social que los creadores de un producto pseudocultural como este tienen ante la comunidad que utilizan de manera insensible para el entretenimiento frívolo del gran público.
Intentan escudarse en argumentos supuestamente bien intencionados, sin embargo desoyen una y otra vez la opinión de los especialistas en la materia. No es de extrañar. Pueden revestir y enmascarar como quieran su irresponsabilidad; pueden afirmar que quieren mostrar un retrato realista de la cultura gitana y que los protagonistas de su desvarío circense son propiamente gitanos.
A dichos argumentos, respondemos con contundencia que la cultura gitana es profundamente heterogénea y que se puede rastrear su impronta e influencia en la literatura, en la música, en la pintura y en la conformación de las diversas identidades del Estado español. Que el hecho de que los protagonistas sean gitanos/as no quiere decir nada, ya que el rechazo general de la propia población gitana ante la imagen que reproduce su show es notorio y persistente. Quisiéramos advertir, una vez más, que la mirada que se encuentra tras la creación del docu-reality no es horizontal ni limpia, utilizando las palabras del poeta José Heredia Maya.
La única manera de hacer triunfar a Los Gipsy Kings es falseando la rica y compleja realidad gitana; ahondando en la percepción exótica, folclórica y surrealista que de la misma alberga el imaginario colectivo mayoritario. Se trata de una mirada vertical, alejada y autoritaria cuyo objetivo es la producción de beneficios económicos sin más. En este contexto, los gitanos y gitanas nos convertimos en meros productos de mercado a disposición de los tiburones de la industria del espectáculo. Todo ello favorece el incremento del rechazo general y arcaico hacia el Pueblo Gitano que imbuye nuestra geografía. Si quieren mostrar la realidad gitana tienen ejemplos maravillosos de los que aprender tales como la serie documental “Gitanos Andaluces” dirigida por Pilar Távora y emitida en Canal Sur Televisión o el programa de Radio Exterior "Gitanos, arte y cultural romaní". Así bien, no hay excusas ni justificaciones dignas de ser tomadas en serio para seguir emitiendo este bochornoso docu-reality que hace más difícil la vida de la comunidad étnica más numerosa del continente europeo: el Pueblo Gitano.
ONG´S del Consejo Estatal del Pueblo Gitano
Federación de Asociaciones Gitanas de Castilla y León. Unión Romaní (UR). Fundación Secretariado Gitano (FSG). Federación de Asociaciones de Mujeres Gitanas “KAMIRA”. Asociación de Mujeres Gitanas “ALBOREA”. Federación Andaluza de Mujeres Gitanas (FAKALI). Plataforma Romanes de Cantabria. Federación de Asociaciones Gitanas de Cataluña (FAGIC). Federación Regional Gitana de Castilla - La Mancha. Federación de Asociaciones Gitanas para la Integración Laboral y Social Promoción y Desarrollo del Pueblo Gitano “Cali” (FACCALI). Federación Autonómica de Asociaciones Gitanas (FAGA Valencia). Asociación Enseñantes con Gitanos. Federación Conciencia Gitana de Extremadura (FECOGEX). Federación de Asociaciones Gitanas de Navarra (GAZ KALÓ). Asociación Socio Cultural de las Minorías Étnicas “UNGA” Asturias. Asociación de Promoción Gitana de La Rioja (APGR). Federación Asociaciones Gitanas de Aragón (FAGA Aragón). Asociación Nacional Presencia Gitana. Fundación Pere Closa. Federación  de Asociaciones Gitanas Extremeñas (FAGEX).
ENLACES

lunes, 13 de febrero de 2017

Conferencia Isaac Motos Jornada Educativa Población Gitana

ISAAC MoTOS NOS HABLA DE EDUCACION GITANA

De la luz sobre la Oscuridad, La gran redada, Isaac Motos

El pasado viernes tuvo lugar una conferencia sobre historia del pueblo gitano a cargo del filósofo e investigador gitano Isaac Motos en la sede del Departament de Treball, Afers Socials i Famílies.
La conferencia, que se enmarca dentro de los actos de conmemoración de los 600 años de la llegada de los gitanos a Catalunya, ha tenido el objetivo de ofrecer una interpretación gitana a la historia del propio pueblo gitano.  Y es que la historia gitana es una de las historias menos conocidas e investigadas. La tradicional agrafía de un pueblo itinerante como el gitano es la causa de que hoy día no podamos contar con una historia escrita por los propios gitanos. Por contra, la única historia que conocemos es el testimonio de toda una serie de providencias y pragmáticas dictadas en contra de los propios gitanos e interpretadas por historiadores no gitanos.
El título de la conferencia, “la negación de la negación”, pretendía llamar la atención sobre el paradójico tratamiento recibido por los gitanos desde finales del siglo XV, momento en que, dentro de la construcción del nuevo estado español, se expulsó de la península a aquellos que tenían unas creencias diferentes, principalmente a aquellos que no eran católicos, moriscos y judíos. Según Isaac Motos, se reconoció la diferencia cultural de estas dos comunidades y se les “negó” su presencia en el territorio español. Sin embargo, en ese mismo período, a los gitanos se les negó el reconocimiento de esa diferencia cultural, un reconocimiento que seis siglos después aún sigue sin llegar.
Isaac Motos, en su ponencia, enfatizó que las interpretaciones de todos los datos históricos con los que contamos referentes al pueblo gitano han partido siempre de un sesgo nacionalista y de una visión extrínseca al pueblo gitano. Motos narró la entrada del pueblo gitano como peregrinos y advirtió que en todos los libros de historia gitana, cuando narran la llegada del pueblo gitano “siempre dicen que los gitanos tomamos el disfraz de peregrinos para engañar a las autoridades y ganarnos su beneplácito con el objeto de entrar en España. Y ésta es una interpretación que parte de un paradigma de negación de hecho gitano”, y continuó explicando que “los gitanos, en su llegada, se presentaron como peregrinos, se les reconoció como peregrinos, se comportaron como tales y cumplieron con el estatuto de los peregrinos. El acogimiento al estatuto del peregrino no fue ningún engaño por parte de los gitanos, y se trataba de la forma que los gitanos encontraron para poder continuar con su deriva cultural sin violentar la cultura de los autóctonos”.
Isaac tomó este ejemplo ya que la pragmática firmada en 1499 por los reyes católicos, en la que se ordenaba a los gitanos que dejaran de ser peregrinos, marcó el inicio de una nueva manera de ver el hecho gitano, una mirada que niega la diferenciación cultural del pueblo gitano. En la propia pragmática se decía que el gitano no lo era ni por origen ni por nación, sino que el ser gitano radicaba en una forma de vida basada en el engaño, el hurto y la caridad. Y según Motos, esa forma de ver al gitano sigue vigente. Para argumentar este hecho comparó la definición de los gitanos de la pragmática de 1499 con la definición que la última edición del diccionario de Real Academia la Lengua Española dedicó a la palabra gitano – trapacero, que con astucias, falsedades y mentiras procura engañar.
Motos también arguyó que esa forma de ver al gitano como un grupo marginal y asocial, y no como un pueblo con una cultura diferenciada, está en la base de las políticas sociales dirigidas al pueblo gitano, y expuso uno de los principios que rigen el marco europeo para el desarrollo de estrategias nacionales de inclusión de la comunidad gitana, concretamente el principio número dos que dice textualmente “las políticas deben orientarse hacia los grupos vulnerable, grupos al margen del mercado laboral, grupos en desventaja, o grupos que viven en áreas desfavorecidas, con una clara mención de que en estos grupos se incluye a los gitanos”.
Para conseguir un cambio en la situación que afecta al pueblo gitano, Isaac indicó que es necesario el cambio de paradigma desde el que se mira y se entiende la realidad gitana, un proceso en el que será necesario analizar los sesgos actuales y generar un nuevo conocimiento desde dentro del propio pueblo gitano. Motos también explicó que los siguientes pasos corresponderían al mundo de la política e implicarían el reconocimiento de la cultura gitana “que tiene que ver reconocer al otro como otro distinto, con sus propios valores y su propia integridad”. Y lo siguiente sería la restitución, “a los gitanos y gitanas nos tienen que devolver aquello que nos han quitado. La pragmática de 1499 vino a interrumpir un proceso histórico que había comenzado 100 años antes con la llegada de los gitanos a la península”. Y esta restitución, dice Isaac que “no sólo afecta a los gitanos, también a los payos, ya que se nos ha quitado la posibilidad de relacionarnos sin tener que negar nuestra cultura y sin que haya ninguna relación de dominación entre los dos”.

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